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Olimpíadas "Periodistas por un día"
En el marco de la Olimpíadas UB se realizó la competencia "Periodista por un día", que instó a los participantes a realizar entrevistas con referentes de la cultura, el deporte o la ciencia.
Jazmín Cabaña y Luz Villalobos, del Colegio Santa María de Nazareth, se llevaron el primer premio por su entrevista a Silvia Palmeiro, primera bióloga del Cuerpo Médico Forense de la Morgue Judicial; mientras que Alejandro Aquilano, del mismo colegio, se quedó con el segundo lugar por su entrevista Juan José Pizzuti, emblema de la historia de Racing.

LOS TRABAJOS

La primera Bióloga del Cuerpo Médico Forense de la Morgue Judicial: “Me hizo bien desde el punto de vista que valoro mucho más la vida”

Actualmente ejerce su profesión en la Morgue Judicial. Trabajó en Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud "Dr. Carlos Malbrán" y como docente en el Instituto de Formación Técnica Superior (IFTS) N° 10. Actuó como perito de oficio en casos mediáticos como el de Ángeles Rawson y la tragedia de Once.
"Me especialicé en Genética y después hice la especialización en Microbiología". La jefa del laboratorio de la Morgue Judicial convocó a Silvia para trabajar en el sector de Microbiología. "Tuve que estudiar un montón. Había estado 23 años trabajando con gente viva y esto era muy diferente".
Su día laboral es arduo. Hay situaciones que son de estudio que no tienen que ver con cadáveres, sino con personas que tienen juicios, intentos de violación, violaciones, abusos, etc. Ella es la responsable de Bacteriología Forense. "Es bastante complicado ya que es lo que define una mala praxis o no".
Recordando su primer caso nos cuenta de un niño de un año y medio asesinado. "Había sido violado y nos pasaron hisopados rectales y no encontramos semen, tuve tanta angustia que me puse a llorar". Había un acusado detenido pero no tenían ningún elemento para asociarlo al crimen. "Mis compañeros me consolaban diciéndome que hay un montón de cosas que tienen que ver, como la escena del crimen o las huellas dactilares. Pero desde mi punto de vista, no hay como el ADN". Silvia trabajó en el caso de Ángeles Rawson. "Lo único que teníamos era el ADN bajo las uñas y la defensa del acusado estaba todo el tiempo intentando tirar por tierra ese análisis, pero no pudieron". Buscaron en la ropa de la joven otra cosa que pudiera involucrar al acusado. "Recuerdo que en la polera que tenía no se veían manchas, excepto lo que hacía la muerte. Sin embargo, yo cortaba pedacitos de su cuello en lugares donde no se veía nada para estudiar si había saliva. Pero no encontré nada". Siempre van a ciegas suponiendo como fue la situación. "Nos llamaron a declarar, los peritos venían a la Morgue, hubo que repetir muchos estudios. Fue complicado".
"A veces nos pesa mucho y tenemos que dejar de lado otros casos, para terminar ese porque se mediatizó. Veíamos lo que eran los medios y las barbaridades que se decían. Tomaron este caso embarrando la cancha y lo que la justicia estaba haciendo."
Cuando la científica entró en la Morgue Judicial, luego de la aprobación de la Corte, recibió el llamado del Juez Fayt "Me preguntó de forma muy ceremonial cuál era el trabajo de un biólogo. Y claro, para ellos sólo es médicos, bioquímicos o abogados".
Su trabajo es sumamente difícil tanto en el sentido humano como técnico. "Todo lo que provenga de chicos, de personas que no se pudieron defender, es lo más difícil. Uno tiene que separar, porque lo humano sino afecta mucho, te nubla la razón". Otro caso movilizador para nuestra entrevistada fue la tragedia de Once. "Estaban los cadáveres en la sala y sonaban los celulares dentro de la ropa. Íbamos a buscar las muestras y los escuchábamos. Fue muy doloroso."
Nos relata el dolor y a su vez el aprendizaje que se lleva de su trabajo "Me hizo bien porque valoro muchísimo más la vida. Yo pongo un pie en la vereda y digo: "Que hermoso día". Me cambió totalmente la cabeza desde que trabajo acá".
Realiza diplomaturas, estudió Bioética y Administración Hospitalaria y realizó una maestría en Microbiología Molecular.
-¿Qué recomendación podés darle a los futuros estudiantes del ámbito forense?
-Que es largo, pero re lindo. Además, ¿Vieron que en la sociedad últimamente nos quejamos siempre de la justicia? Está buenísimo que quieran trabajar en justicia, porque a todas las instituciones las hacemos como ciudadanos, poniendo nuestro granito de arena. Y si este es bueno, sano, honesto y ético, sirve.
-Bueno y para terminar, ¿En este momento de tu vida, podés decir que te encontrás en el lugar donde imaginaste estar?
-No (Risas). Nunca se me ocurrió que iba a estar en la Morgue, pero estoy contenta por ello. Me siento completamente plena. Me encanta transmitir lo que se dando clases y seguir estudiando. Nunca se termina de aprender y vivimos haciéndolo constantemente, espero continuar hasta el último día.
Es una mujer apasionada de las innovaciones científicas, considera que nunca se termina de formar un profesional y es por eso que para ella, todos los días son un aprendizaje. Gracias a su trabajo y las situaciones que en él transita, valora muchísimo más la vida y trata de transmitir eso a los demás.


Juan José Pizzuti, el hombre que puso a Racing en el mapa

Si uno no lo conociera, no sabría que este hombre sacó campeón de la Copa Libertadores y de la Copa Intercontinental a Racing.
Nació hace 89 años en Barracas, un 9 de mayo para ser preciso, y jugó al fútbol desde muy pequeño. "Los primeros años fueron como todo pibe de barrio. Empecé jugando en Sportivo Pereyra y de ahí un muchacho me llevó a Banfield" dice Tito, mientras toma de a poco el café cortado que se pidió. "Ya antes de los 18 debuté en la primera de Banfield". Fueron unos grandes años, salió goleador nacional y le quedó lo mejor del club del sur.
En 1951 pasó a River. "Teníamos un equipazo, pero la defensa no ayudó. Salimos a 1 punto de Racing y Banfield, que jugaron la final". Todavía recuerda la mayoría de sus compañeros de aquel año y los menciona con nostalgia.
Goleador como pocos pasó a Racing, donde toda la magia comenzó. "Jugué con los de antes y con los que después me tocó dirigirlos. Salimos campeones de 1958 y 1961". Allí se detiene y nos comenta la felicidad de esos 2 títulos. Era joven y no le importaba pelearse con los presidentes, por eso lo contrata Boca y sale campeón en 1962. "Me quedo con Racing, ya se me pegó" nos responde luego de preguntarle con cuál de los 3 grandes se quedaba. "Pero me quedan cosas buenas de River y Boca también".
El mundo del futbolista no es para siempre y él lo sabía "El retiro es un momento muy difícil. Siempre tratas de estirarlo, pero hay veces que el físico no da para más" casi al punto de que le caiga una lágrima.
"Pero por suerte no lo sufrí tanto el abandonar el fútbol, porque al poco tiempo me llamó Chacarita para dirigir". En Chacarita vivió unos grandes años, que le sirvieron de experiencia para su mayor logro: dirigir al Racing Club de Avellaneda.
"Me vinieron a hablar porque el técnico –José García Pérez- no daba para más. Les dije que esperaran para ver qué decisión tomaba. Y me metí. Por suerte me metí". Por fortuna para todo Racing fue así. Comenzó a realizar cambios de posiciones, a armar un esquema nuevo y una idea innovadora de juego. Y poco a poco, paso a paso dirían algunos, el equipo comenzó a ganar y no paró.
"Fueron 39 partidos sin perder. La confianza que generó eso fue terrible. Vos pensá que ni en Europa llegan a alcanzar esa marca".
El famoso Equipo de José se había formado y ahora tenía que demostrarlo con hechos. "Ganamos la Copa Libertadores más larga. 20 partidos fueron".
Pero no fueron sólo los 20 partidos sino también los viajes. Como el viaje a Bogotá, en el que casi mueren. "El avión tenía que pasar por las montañas y bajar en el valle. Pero este te absorbía y te hacía bajar demasiado. Y casi nos caemos." Y ahí soltó una de sus frases más famosas. "Yo les dije que si salimos de esta, éramos campeones de la Libertadores y del Mundo. Algo les tenía que decir" mientras se ríe recordando esa frase.
Y la copa fue dura, tan dura que la final fue a 3 partidos. Al igual que la final de la Intercontinental. "Las finales siempre son duras. Más si son a 3 partidos. Pero este equipo sabía cómo jugarlas." Y tenía razón. Supo jugarlas y darle la mayor alegría de la historia a todo el pueblo racinguista.
Él sabe todo lo que hizo, pero no se la cree "Escuché que quieren ponerle mi nombre al Cilindro. No digo que no quiera, pero creo que idealizar a una persona, en un club que tuvo tantos buenos jugadores, no sería bueno." Pero el hincha de Racing sabe que no hubo otro como él y que, difícilmente, alguno llegue a los talones de él. La pregunta que había que hacerle era obvia: Diego Milito "Es el ídolo de ahora. Es uno de los mejores de la historia. Pero creo que se tiene que retirar. La rodilla no le da para más".
La entrevista ya había terminado, pero él seguía hablando. Me invitó al Congreso, al homenaje que le realizaban a él y al equipo el día de su cumpleaños. Me saludó y se fue. Así como si nada, se fue. Caminando por la Avenida Montes de Oca, el hombre que puso a Racing en el mapa mundial, se dirigió a su casa. Más de uno no lo reconoció, pero yo sabía que ahí se estaba yendo una leyenda.